Rocío, sabemos que dedicas gran parte de tu tiempo a una ONG, ¿Cómo se llama?, ¿a qué se dedica?

Se llama Fundación Mozambique Sur y se dedica, en exclusiva, a apoyar la labor de un grupo de profesionales que llevan casi dos décadas en el sur de Mozambique, una de las regiones más pobres del planeta, gestionando Casa do Gaiato, una Casa-Familia que da acogida y educación a 300 niños y jóvenes huérfanos, internos y externos, y llevando a cabo un programa de desarrollo rural integral en torno a cinco aldeas que cuentan con una población aproximada de 35.000 personas.

La escolarización, la lucha contr el SIDA, la malaria y el cólera, la erradicación de la malnutrición y la creación de infraestructuras colectivas básicas como pozos o letrinas constituyen los principales objetivos de su labor.

También colaboro con las Hermanas Mercedarias de Catembe un pequeño orfanato de 35 niñas huérfanas y abandonadas.
Cuando te cuentan en qué condiciones llegaron las niñas cuesta creerlo: la mayoría enfermas de sida, desnutridas y con auténticos problemas psicológicos y de adaptación.
Por suerte, en este segundo año, he podido comprobar la mejoría en ellas gracias, en parte, a la ayuda que le ha llegado desde Málaga.

Igualmente, ayudo al Centro de Salud de las Hermanas de la Caridad en Chalucuane, donde todos los niños están enfermos de sida, malaria, tuberculosis… Cuando los miras se te parte el alma. Tengo grabado sus llantos en sus cunitas, sus caras de tristeza, de resignación y de que, realmente, no entienden lo que les pasa y mucho menos el por qué. Piensas que en un país de los que llamamos “civilizados” nunca morirían.

¿En qué consiste tu labor de ayuda?

Si te soy sincera, no sabría definirla. Te puedo decir que cuando estas allí, te olvidas de todo y sólo piensas en lo que puedes hacer para ayudar. La experiencia humana es difícilmente asimilable pero imprescindible para poder transmitir lo que has vivido, y solicitar ayudas a entidades, empresas, amigos y compañeros y sobre todo para que esa ayuda llegue.

El contacto con estas personas te enseña a cambiar las prioridades, a ser menos exigente, más tolerante y, sobre todo, más generoso.

¿Cuándo comenzó tu cooperación?

Llevo siete años viajando a Mozambique. El decidir ir a Mozambique fue gracias a mi amigo Juan Manuel Molina, hombre generoso, solidario y humano como pocas personas he conocido, el trabajaba en Maputo el primer año que fui y me ayudó muchísimo, me abrió las puertas en ese país y me enseñó todo de Mozambique y sus gentes !!!Siempre le estaré agradecida.!!!